Connect with us

Hi, what are you looking for?

BLOG

La importancia del capital humano en la era de la automatización

A medida que las nuevas tecnologías siguen desplazando a los trabajadores, el progreso tecnológico también crea nuevas ocupaciones que dependen de la interacción entre los seres humanos y las máquinas, lo que provoca un desajuste de competencias. Giuseppe Di Giacomo y Benjamin Lerch analizan cómo responden los trabajadores a la creciente automatización de los procesos de producción, y por qué los ajustes del capital humano son cruciales para la futura competencia en el mercado laboral.

La importancia del capital humano en la era de la automatización

Robots industriales

Los robots industriales son una de las tecnologías de automatización más importantes de las últimas décadas. La Federación Internacional de Robótica (IFR) los define como “manipuladores polivalentes, controlados automáticamente y reprogramables, programables en tres o más ejes”, y estima que el parque mundial de robots ha pasado de 500 mil a casi tres millones de unidades entre principios de la década de 1990 y finales de 2010.

Hasta ahora, los robots se han utilizado principalmente en el sector manufacturero, ya que pueden programarse para realizar de forma autónoma actividades manuales (como el montaje, la manipulación de materiales, el embalaje y la soldadura). Sin embargo, cada vez se adoptan más en otras industrias, como el sector servicios. Corea del Sur y Japón son los principales países que los adoptan, con diez y cinco robots por cada mil trabajadores, seguidos por los países europeos, en particular Alemania e Italia, y Estados Unidos (véase la figura 1).

Figura 1. Robots industriales por cada mil trabajadores

Fuente: Federación Internacional de Robótica (IFR) y Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE

Los robots y el mercado laboral

Desde una perspectiva teórica, el uso de tecnologías de automatización tiene un impacto ambiguo en los resultados del mercado laboral.

Por un lado, los robots pueden sustituir a los trabajadores humanos en una serie de tareas manuales y, por tanto, reducir el empleo y los salarios (efecto de desplazamiento).

Por otro lado, pueden aumentar la productividad de las empresas que los adoptan, contribuyendo a la creación de nuevos puestos de trabajo y actividades, y aumentando la demanda de mano de obra (efecto productividad).

Los estudios empíricos han abordado la cuestión de cuál de estos dos efectos predomina en las aplicaciones prácticas, encontrando resultados dispares entre los distintos países. Acemoglu y Restrepo (2020) constatan que la introducción de robots industriales en Estados Unidos entre 1993 y 2007 redujo el empleo agregado en medio millón de trabajadores, lo que sugiere que estas máquinas están destruyendo más puestos de trabajo de los que crean.

Este resultado, sin embargo, no se da entre los países europeos, donde los robots han desplazado a los trabajadores poco cualificados del sector manufacturero, pero también han aumentado la demanda de mano de obra en el sector de los servicios, dejando el empleo agregado casi sin cambios (Graetz y Michaels, 2018; Dauth et al., 2021).

La función del capital humano

Al analizar las implicaciones de la automatización en el empleo, es importante destacar dos hechos. En primer lugar, no todos los trabajadores están expuestos al riesgo de la automatización en la misma medida. Los trabajadores menos formados tienen más probabilidades de ser desplazados, ya que suelen estar empleados en ocupaciones manuales y rutinarias que requieren muchas tareas y que pueden ser realizadas (al menos parcialmente) por un robot (Di Giacomo y Lerch, 2022). En segundo lugar, los puestos de trabajo y las actividades que se han creado gracias al progreso tecnológico suelen requerir la interacción entre los seres humanos y las máquinas, y no pueden ser realizados por los trabajadores poco cualificados desplazados debido a la falta de las competencias necesarias (Restrepo, 2015).

Estas habilidades podrían adquirirse mediante la inversión en capital humano adicional en forma de título universitario, ya que los graduados universitarios suelen estar empleados en trabajos que requieren habilidades cognitivas y sociales que son más difíciles de automatizar (Acemoglu y Autor, 2011; Lerch 2022). Estas conclusiones plantean la cuestión de si los avances en las tecnologías de automatización han contribuido a la tendencia al alza de la población con título universitario que se observa en muchos países.

Ajustes del capital humano: estudio

En nuestro estudio, ‘Automation and Human Capital Adjustment: The Effect of Robots on College Enrolment”, abordamos esta cuestión investigando el efecto de la adopción de robots industriales por parte de las empresas sobre los ajustes del capital humano de los individuos en los mercados laborales locales de Estados Unidos.

Nos centramos en Estados Unidos, ya que sus mercados laborales experimentaron una importante contracción del empleo debido a la introducción de robots desde la década de 1990, mientras que la proporción de la población con estudios superiores ha aumentado en un 50% (véase el gráfico 2). El análisis se realiza a nivel del mercado laboral local, utilizando zonas de desplazamiento. Se trata de unidades territoriales que corresponden a agregaciones de condados adyacentes caracterizadas por grandes flujos de desplazamiento dentro de ellas (pero no a través de ellas).

Figura 2. Población con título universitario

Notas: La proporción de la población con un título universitario (licenciatura o diplomatura) se calcula en función de la población en edad de trabajar (18-64 años). Las licenciaturas duran cuatro años y ofrecen un enfoque de estudio general. Los grados de asociado duran dos años y se especializan en cursos técnicos o profesionales.

Fuente: Current Population Survey (CPS).

Según nuestras estimaciones, por término medio, un robot adicional aumenta la matrícula universitaria en unos cinco estudiantes. En otras palabras, por cada tres trabajadores que han sido desplazados por los robots, un individuo se matricula en la universidad. Estos estudiantes suelen tener entre 18 y 35 años y se matriculan en colegios comunitarios para obtener un título de grado con una especialización en campos aplicados y complementarios a las nuevas tecnologías (incluyendo ingeniería, informática, pero también negocios y economía).

Este resultado sugiere que la introducción de 120 mil nuevos robots en la economía estadounidense entre 1993 y 2007 ha contribuido al aumento de la población con estudios universitarios en aproximadamente un 8,5%.

Pero, ¿qué lleva a los individuos a ajustar su capital humano al progreso tecnológico?

La respuesta breve es que la adquisición de un título universitario permite a los trabajadores acceder a empleos menos susceptibles de ser automatizados. Sin embargo, hay algo más, ya que descubrimos que la adopción de robots también está aumentando las diferencias salariales entre los trabajadores con estudios universitarios y los menos formados. Esto sucede porque el uso de robots induce a las empresas a aumentar la demanda de trabajadores altamente cualificados que son complementarios a las nuevas tecnologías (efecto productividad), y reduce la demanda de trabajadores menos formados que pueden ser fácilmente sustituidos por un robot (efecto desplazamiento).

En consonancia con esta conclusión, incluso los jóvenes que aún no se ven directamente afectados por la automatización en el lugar de trabajo, pero que observan el aumento de la brecha salarial, deciden matricularse en la universidad para invertir en capital humano adicional y beneficiarse de los mayores salarios relativos.

Conclusiones

La adopción de tecnologías de automatización está configurando el futuro de los mercados laborales. Sin embargo, esta condición no debería alimentar la preocupación por el desempleo tecnológico estructural en las próximas décadas, ya que la introducción de nuevas tecnologías también está impulsando la demanda de mano de obra humana en nuevas ocupaciones. Con unos 30 millones de puestos vacantes en los países de la OCDE, la demanda de mano de obra es más alta que nunca (The Economist, 2022).

Sin embargo, es posible que los trabajadores tengan que adaptar su conjunto de habilidades para desempeñar estos trabajos, un proceso que, según nuestros resultados, ya ha comenzado. Además, los responsables políticos deberían facilitar la transición hacia los futuros mercados laborales mediante inversiones en programas de formación de competencias específicas para la “nueva” mano de obra y en el reciclaje de la “antigua”. El mundo del trabajo está cambiando, pero esto no significa que hayamos perdido la carrera contra las máquinas.

♣♣♣


Acceda a la publicación original publicada por el WEF desde Aquí, en inglés.


Click to comment

Leave a Reply

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Vea también:

BLOG

Vivimos en un mundo digital, y estas cinco habilidades digitales te darán la mejor oportunidad de acceder a cualquier carrera que desees. ¿Y la...

BLOG

Las habilidades más deseadas incluyen la computación en la nube y el análisis de datos, según un nuevo informe de Coursera.

BLOG

Estamos operando en el panorama de ciberseguridad más complejo que jamás hayamos visto. Los atacantes sofisticados y decididos son la norma. Y todos nos...

BLOG

La pandemia ha traído cambios que, sin duda, marcarán pauta incluso en un futuro cuando nos consolidemos en una “nueva normalidad”. Los equipos de...

BLOG

Planificar su sistema de supervisión y arquitectura remota puede ser muy difícil, especialmente si nunca lo ha hecho antes. Encontrar el equilibrio entre la...

Advertisement
https://edificioemprendedores.cl
Seleccione Moneda
USD Dólar de los Estados Unidos (US)